Alteraciones posturales de la infancia. Importancia de la prevención.

La incidencia de las alteraciones posturales en la población infantil es cada vez mayor, debido a factores medio ambientales como también a influencias hereditarias y culturales. El diagnóstico precoz de las alteraciones ortopédicas en la infancia es esencial para realizar un tratamiento eficaz y para evitar la necesidad de un tratamiento quirúrgico o la presencia de una discapacidad persistente en la infancia y la vida adulta.

Los padres son los que generalmente detectan alguna alteración postural en sus hijos. Es importante estar atentos a ellos, cuando se desvisten para bañarse, cuando están en traje de baño, prestar atención si un lado del pantalón les queda mas corto que el otro, etc.

La detección temprana de las alteraciones posturales es fundamental. Cuanto antes se detecte el problema y antes se comience con un tratamiento adecuado y responsable, mejores serán los resultados obtenidos.

Generalmente los problemas posturales se detectan en la adolescencia. En las niñas los tratamientos deberían comenzar antes de la primera menstruación, ya que ese es el período de mayor crecimiento oseo, y por ende mayor deformidad osea. En los varones el pico de crecimiento se da entre los 13 y 16 años.

Asi como ningún niño es igual a otro, las columnas de ellos, y las evoluciones de sus problemas posturales son distintas, por ello es necesario un tratamiento individual, personalizado y con un objetivo claro que va a ir cambiando a lo largo de su evolución. Por ello las gimnasias correctivas, la natación, danza clásica, el yoga, no constituyen un tratamiento para las deformidades de columna.

Es importante observar a los niños como se sientan, como miran televisión, y sobre todo cuantas horas pasan sentados con los jueguitos y la tecnología.

Ante la duda o sospecha de alguna patología o deformidad consultar con especialista.